C.6 El proyecto que fue adaptándose al lugar

El análisis de los planos y la documentación gráfica sobre las Galerías Punta Begoña nos muestra las importantes modificaciones que sufrió el proyecto original en su construcción. Durante los tres años en los que tuvieron lugar las obras, de 1919 a 1921, la intención pasó de erigir un muro-paramento con un par de pabellones abiertos al exterior, al concepto radicalmente distinto que podemos contemplar a día de hoy.

El diseño ideado en un primer momento muestra dos pabellones coincidentes en posición con el salón actual y el primer tramo de la galería suroeste, aquel más próximo al rompeolas de Algorta. La unión de estos dos espacios se realizaba mediante un muro para el que se recogen dos opciones: la de un paramento ciego hacia el exterior y no transitable, o una propuesta donde se ofrecía la posibilidad de incorporar una galería de paseo. Es esta última apuesta la que supuso la primera gran modificación sobre el proyecto original. 

El siguiente cambio consistió en aprovechar el pabellón noroeste, en principio abierto y jalonado de pilares –tal y como nos evoca el espacio situado bajo el salón- para diseñar una gran sala de reuniones y descanso, presidida por una imponente chimenea central y protegida de la intemperie mediante unos monumentales ventanales.

Una de las últimas modificaciones de relevancia que se llevaron a cabo fue la ampliación de la galería suroeste a lo largo del paseo del Marqués de Arriluce e Ibarra. Para ello se construyó un segundo tramo aprovechando un muro de contención existente. Como resultado, además de generar una vasta zona de recreo, se dio lugar en su parte superior a la terraza ajardinada que podemos disfrutar en la actualidad.

No obstante, tan importante es la configuración de los espacios como el lenguaje arquitectónico con el que se proyectan. La formación modernista de Ricardo Bastida en la Escuela de Barcelona, de la mano del maestro Lluis Domenech i Montaner, se percibe en el cuidado de los interiores y la decoración de las Galerías Punta Begoña. Frente a ello, la pasión que el renacimiento italiano provoca en el técnico, logra entreverse en la rotunda fachada clasicista: geométrica, ordenada y precisa en la ejecución de columnas, balaustradas y cornisas. Dos lenguajes arquitectónicos aparentemente opuestos se combinan armónicamente en el diseño de este belvedere.

Plano de la planta del salón y la galería noroeste, que recrea posibles interiores de la galería, realizado por Ricardo Bastida, s/f. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano de la planta del salón y la galería noroeste, que recrea posibles interiores de la galería, realizado por Ricardo Bastida, s/f. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano con las posibles soluciones para el cierre del muro-paramento, realizado por Ricardo Bastida, 1918. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano con las posibles soluciones para el cierre del muro-paramento, realizado por Ricardo Bastida, 1918. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano de la disposición en planta del salón y detalle del techo decorativo y la carpintería, realizado por Ricardo Bastida, 1919. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano de la disposición en planta del salón y detalle del techo decorativo y la carpintería, realizado por Ricardo Bastida, 1919. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano de la ampliación de la galería suroeste hacia el muelle del Marqués de Arriluce e Ibarra, realizado por Ricardo Bastida, s/f. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

Plano de la ampliación de la galería suroeste hacia el muelle del Marqués de Arriluce e Ibarra, realizado por Ricardo Bastida, s/f. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao

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