B.8 Getxo bajo el mar
Las rocas que vemos en el acantilado se formaron en un fondo marino a unos mil metros de profundidad durante el Cretácico (hace 75 millones de años). Los sedimentos llegaban desde un talud continental en corrientes de gran energía. Al disminuir la intensidad del flujo se depositaban las capas de material más fino, dando lugar a la alternancia de materiales típica del flysch que podemos observar en la mayor parte de los acantilados de la costa vasca.
Durante la Orogenia Alpina, que terminó hace unos 20 millones de años, la Placa Ibérica colisionó con la Placa Europea lo que provocó la deformación de estos materiales depositados bajo el mar y su emersión. Es el mismo proceso que generó los Pirineos.
Los estratos que hoy vemos casi verticales en el acantilado de las galerías nos informan de la intensa energía de estos movimientos.
Al asomarnos a las “ventanas” que rompen los tabiques de las galerías podemos descubrir las sucesivas capas de roca que forman el acantilado y adentrarnos en la historia geológica de esta zona de la Cuenca vasco-cantábrica.
Estrato vertical de la galería suroeste, 2017. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña

