C.1 Símbolo de una época
Durante los primeros años de andadura del agitado siglo XX, con el telón de fondo de un paisaje y una sociedad en frenética e incesante transformación, surgen las Galerías Punta Begoña como el sueño de un hombre, Horacio Echevarrieta (1870-1963), un paradigma de lo que la febril industrialización supuso para Bizkaia.
Y es que esta singular construcción, más que un muro de protección del frente de un acantilado, es el fiel reflejo de la visión y la audacia de un personaje cuyos negocios traspasaron todas las fronteras y se convirtieron en germen de algunos de los proyectos más icónicos y de las empresas más influyentes de hoy en día.
- La constitución en 1918 de Saltos del Duero, embrión de la actual Iberdrola y responsable del gran proyecto hidroeléctrico del norte peninsular;
- La construcción del simbólico buque-escuela Juan Sebastián Elcano para la Armada o del tecnológicamente puntero submarino E-1, en los Astilleros de Cádiz de su propiedad;
- La fundación, en 1927, de Iberia, la principal compañía aérea del estado;
- La urbanización de la Gran Vía madrileña o la construcción de la línea 2 del metro de Barcelona gracias a su fábrica de Cementos Portland Iberia, una de las más importantes del estado;
- La construcción del transbordador aéreo de las cataratas del Niágara en 1916 a través de la empresa «The Niagara Spanish Aerocar Co.Limited».
Del mismo modo que fue responsable de algunos de los hitos históricos más determinantes en la época:
- La representación por la coalición republicano-socialista en Cortes, por Bilbao (1914-1917);
- La negociación con el caudillo rifeño Abd-el-Krim para la liberación de los presos españoles en la guerra de África;
- La fundación del periódico «El Liberal»;
- Las intrigas con su amigo y socio de la marina alemana, Wilhelm Canaris, para el rearme alemán en el periodo de entreguerras.
Todos estos hechos, y otros tantos, deben su nombre a un empresario que siempre buscó convertirse en un referente internacional. No es de extrañar así, que para su disfrute personal promoviera la construcción de un edificio innovador, a la vanguardia tecnológica del momento.
Bajo la batuta del por aquel entonces Arquitecto Jefe de Construcciones Civiles del Ayuntamiento de Bilbao, Ricardo Bastida, se construye un edificio emblemático: un espacio de disfrute del paisaje desde donde dominar la intensa actividad minera que acontecía en los dominios de su propietario, en la margen izquierda de la ría del Nervión-Ibaizabal, controlar el agitado tránsito de sus navieras hacia mercados internacionales y contemplar el bullicio de esa nueva burguesía que poco a poco iba haciendo de Getxo un referente europeo del ocio ligado al mar.
Pero las Galerías Punta Begoña no son sólo un mirador de excepción, sino también un magnífico escaparate sobre un lugar estratégico en el litoral vizcaíno, un lugar para ver y ser visto en la puerta de salida comercial de la pujante metrópolis de Bilbao.
Fotografía del proceso de construcción del salón y la galería noroeste, 1919-1921. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao
Vista de las Galerías Punta Begoña, la casa de la familia Echevarrieta y la grúa Titán, desde el contramuelle de Algorta, s/f. Fuente: Biblioteca San Nicolás
Izquierda: Horacio Echevarrieta (tercero por la izquierda) recibiendo de los diputados vascos una placa en homenaje a su labor en pro del Concierto Económico. Casa de Juntas de Gernika, 1925. Fuente: EuskoMedia.org. Derecha: Ricardo Bastida (primero a la derecha) firmando en la colocación de la primera piedra de la sede del Banco de Bilbao en Madrid, 1920. Fuente: cesión Eloisa Larrea



