C.2 1919: Lo clásico está de moda
Uno de los rasgos, que hacen especial la construcción de las galerías, es su estructura realizada en hormigón armado. Pero, a pesar del uso de técnicas innovadoras en su época, el conjunto de la edificación no deja de trasmitir un estilo clásico.
Si observamos el tramo inferior de las galerías vemos un muro de mampostería de areniscas de dos metros y medio de altura que mantiene la estética de otras edificaciones importantes de Getxo, ya que la arenisca es una roca muy empleada en la arquitectura de la zona.
Los bloques empleados se tallaron en tamaños diferentes con formas prismáticas de unos 50 centímetros de grosor. Son areniscas de cuarzo (cuarzarenitas) unidas ente sí por morteros, con áridos de cuarzo y aglomerante carbonatado. En origen, el exterior se encontraba decorado por incisiones verticales subparalelas realizadas mediante la técnica del apiconado.
El estado de conservación del muro, en general, es bueno, solo la parte exterior de las piezas se encuentra afectada por diferentes alteraciones, como arenización, peeling, coloraciones o alveolizaciones, sin olvidarnos de las colonizaciones de diferentes organismos, los depósitos de materiales exógenos, procedentes de los agentes atmosféricos y la contaminación del entorno, y la humedad, que le dan un aspecto sucio.
Izquierda: un sector del muro de mampostería. Derecha: detalle de la técnica de apiconado original, 2017. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña
Izquierda: detalle de alteración por arenización. Derecha: detalle de alteración por tafoni, 2017. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña
Izquierda: detalle de bioalteración por vegetación. Derecha: detalle de depósito y coloración en zona húmeda. 2017. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña



