D.3 La estabilidad del edificio: reconocimiento estructural
Estudiar el estado de la estructura que sustenta las Galerías Punta Begoña desde el punto de vista mecánico es evidentemente una de las primeras labores a la que hemos tenido que enfrentarnos. Pensemos que de él dependerá la propuesta de intervenciones que hagamos para su consolidación y la viabilidad de cualquier uso que queramos plantear tanto durante el desarrollo del proyecto, como de cara al futuro.
Necesitamos saber qué carga es capaz de aguantar en la actualidad y para eso nos hace falta conocer no sólo las dimensiones, geometría y disposición de cada uno de los elementos que conforman el sistema estructural, sino también la composición y resistencia de los materiales empleados (hormigón y acero), el modo en el que fueron colocados en su día o los daños físicos y químicos que cada uno de ellos presenta. Todo más allá de lo que podemos ver a simple vista. Por ello, recurrimos a métodos de análisis no destructivos, que nos permiten conocer el edificio sin dañarlo. Un claro ejemplo de ello es la aplicación del georradar (habitualmente utilizado en terrenos) sobre la estructura, para obtener datos sobre los armados de su interior.
Un trabajo que además se complementa con el proceso de recopilación de antecedentes, que incluye aquellos datos recogidos en archivo, el material obtenido a través de la recogida de la memoria colectiva sobre Punta Begoña y las conclusiones alcanzadas en los estudios arqueológicos, capaces de aportar luz sobre algunas lesiones concretas o de sustentar hipótesis planteadas desde otras perspectivas.
Sólo a partir de toda esta información hemos podido derivar en ese modelizado tridimensional del conjunto sobre el que estamos realizando los cálculos oportunos con que llegar a conocer la capacidad portante de las galerías y, previo a ello, priorizar las intervenciones más apremiantes para la estabilidad del conjunto, minimizar las obras ajustándolas a los resultados obtenidos y calendarizar las acciones que permitan seguir abriendo espacios al público que decida visitar estas galerías.
Fotografía del proceso constructivo del primer tramo de la galería suroeste, 1919-1921. Fuente: Archivo Municipal de Bilbao
Investigadores del Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (GPAC, UPV/EHU), analizando los daños estructurales de los pórticos de hormigón armado, 2016. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña.
Modelo descriptivo de la estructura del salón y del vestíbulo y escaleras del acceso a éste, 2016. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña
Investigador del Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (GPAC, UPV/EHU) realizando un levantamiento estructural del espacio bajo el tramo recto de la galería suroeste, 2017. Fuente: Proyecto de puesta en valor de las Galerías Punta Begoña
Para ampliar la información sobre este tema, visita los siguientes puntos:
- A.4 El rigor de la recuperación y su puesta en valor
- A.6 La visita: conocer las galerías
- B.3 Nuevos espacios por descubrir
- B.7 La defensa del Abra: La batería de Begoña
- C.3 De muro de aterrazamiento a galería
- C.4 Promotor y arquitecto: el encuentro
- C.5 La indispensable visita a archivos
- C.6 El proyecto que fue adaptándose al lugar
- C.7 Uso pionero del hormigón armado
- C.14 Un nudo de comunicación desaparecido: el templete de acceso al salón
- D.2 Técnicas para analizar los materiales de las galerías
- E.1 Falsos techos, una oportunidad de aprendizaje
- E.4 Apuntalamiento preventivo
- E.9 Re-descubrir espacios ocultos
- E.13 Convirtiendo las debilidades en oportunidades




